Un estudio reciente ha revelado que los videojuegos pueden convertirse en una herramienta efectiva para mejorar la toma de decisiones de médicos en áreas críticas como urgencias, especialmente en el triaje de pacientes con traumatismos.
La investigación, realizada por especialistas de la Universidad de Pittsburgh y publicada en JAMA, demostró que los médicos que utilizaron un videojuego educativo lograron mejores resultados que aquellos que solo recibieron formación tradicional.
El juego, llamado Night Shift, coloca a los participantes en situaciones de alta presión donde deben clasificar pacientes en cuestión de segundos, utilizando información limitada y resolviendo desafíos en tiempo real.
En el estudio participaron 800 médicos de urgencias. Aquellos que jugaron presentaron una menor tasa de errores al clasificar a pacientes mayores con lesiones graves (49%), en comparación con el 57% registrado en quienes no usaron el videojuego.
El triaje es una tarea crítica que requiere decisiones rápidas y precisas, ya que define si un paciente necesita atención inmediata, traslado especializado o puede ser dado de alta. Sin embargo, hasta el 70% de los adultos mayores con lesiones graves son subestimados en este proceso.
Los investigadores explican que el videojuego ayuda a modificar los “atajos mentales” o heurísticas que usan los médicos, mejorando su capacidad de diagnóstico sin poner en riesgo a pacientes reales.
Además, el uso de narrativa y retos dentro del juego permite que el aprendizaje sea más intuitivo y emocional, lo que facilita que los conocimientos se mantengan a corto plazo, aunque requieren refuerzo constante para no perder efectividad.
Este hallazgo abre la puerta a nuevas formas de capacitación médica, donde los videojuegos podrían complementar o incluso sustituir parte de los métodos tradicionales, haciendo el aprendizaje más dinámico, accesible y efectivo.



