La plataforma de intercambio de criptomonedas Binance y su cofundador, Changpeng Zhao, enfrentan una nueva batalla legal en el Reino Unido. Un grupo de 1,692 inversionistas presentó una demanda colectiva ante el Tribunal Superior de Londres, en la que los acusa de haber comercializado productos derivados de alto riesgo sin contar con la autorización del regulador financiero británico.
Los demandantes buscan una compensación superior a 150 millones de libras esterlinas por las pérdidas que, aseguran, sufrieron al operar con derivados de criptomonedas ofrecidos por Binance entre 2019 y 2020. Según la demanda, la empresa promovió estos instrumentos financieros mediante campañas publicitarias, redes sociales, contenido en línea y correos electrónicos, pese a no estar autorizada por la Autoridad de Conducta Financiera (FCA) para comercializarlos entre inversionistas minoristas.
La representación legal de los inversionistas sostiene que los productos ofrecidos por Binance califican como inversiones reguladas bajo la legislación británica y que su comercialización habría incumplido la Financial Services and Markets Act. De acuerdo con los abogados del caso, varios clientes perdieron desde decenas de miles hasta millones de libras como consecuencia de estas operaciones.
Uno de los casos destacados es el de Tomas Sutas, un inversionista residente en Londres que asegura haber perdido más de 100,000 libras esterlinas tras operar con productos derivados en la plataforma. Su caso forma parte de la demanda colectiva presentada contra el exchange y su fundador.
Este nuevo proceso judicial se suma a los problemas regulatorios que Binance ha enfrentado en distintos países durante los últimos años. En 2023, la compañía aceptó pagar 4,300 millones de dólares a las autoridades estadounidenses para resolver investigaciones relacionadas con fallas en sus controles contra el lavado de dinero y violaciones a sanciones internacionales. Como parte de ese acuerdo, Changpeng Zhao dejó el cargo de director ejecutivo y posteriormente cumplió una condena de prisión en Estados Unidos.
Binance informó que está al tanto de la demanda, aunque evitó pronunciarse sobre el fondo de las acusaciones. La empresa señaló que responderá a las reclamaciones a través del proceso judicial correspondiente. Mientras tanto, el caso vuelve a poner bajo la lupa el nivel de supervisión que enfrentan las plataformas de criptomonedas y la necesidad de fortalecer la regulación para proteger a los inversionistas en un mercado caracterizado por su alta volatilidad y complejidad.



