Irán ha generado preocupación a nivel internacional tras proponer el cobro de peajes en criptomonedas a los barcos que deseen atravesar el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el comercio global.
De acuerdo con diversos reportes, el gobierno iraní busca que las embarcaciones paguen tarifas que podrían alcanzar hasta 2 millones de dólares por petrolero, con la condición de que estos pagos se realicen en activos digitales o monedas alternativas como el yuan, dejando fuera al dólar estadounidense.
Esta medida surge en medio de tensiones geopolíticas y tras el bloqueo parcial del estrecho, situación que ha dejado cientos de barcos varados y ha afectado el flujo de petróleo y gas a nivel mundial.
El estrecho de Ormuz es clave para el comercio energético global, ya que por ahí transita una parte significativa del petróleo que abastece a distintas regiones del mundo. Por ello, cualquier restricción o cobro adicional podría impactar directamente en los precios internacionales.
Sin embargo, expertos en derecho internacional han cuestionado la legalidad de esta propuesta, señalando que imponer peajes en este tipo de rutas podría violar acuerdos internacionales que garantizan el libre tránsito marítimo.
La posible implementación de este sistema no solo abre un nuevo capítulo en el uso de criptomonedas a nivel estatal, sino que también refleja cómo los conflictos geopolíticos pueden influir directamente en la economía global y en la adopción de nuevas formas de pago.



