Un nuevo caso de fraude relacionado con criptomonedas y figuras del futbol internacional ha encendido las alertas dentro del mundo cripto, luego de que inversionistas denunciaran pérdidas millonarias en un proyecto vinculado a reconocidos jugadores.
El caso gira en torno a Shirtum, una empresa que promovía criptomonedas y NFT asociados a futbolistas de élite como Ivan Rakitić, Alejandro Gómez, Lucas Ocampos y Javier Saviola, utilizando su imagen para generar confianza entre potenciales inversionistas.
Según las investigaciones abiertas en España, la empresa habría vendido activos digitales y NFT prometiendo acceso a contenido exclusivo y futuras ganancias, pero gran parte de estos productos nunca funcionaron como se había prometido. Además, la plataforma principal del proyecto jamás fue desarrollada completamente.
Uno de los aspectos más graves del caso es que el esquema tendría características de un “rug pull”, una práctica frecuente en el ecosistema cripto donde los desarrolladores abandonan el proyecto tras captar fondos de inversionistas. La criptomoneda del proyecto, identificada como $SHI, perdió prácticamente todo su valor después de ser retirada de plataformas de intercambio.
Las autoridades estiman que las pérdidas podrían superar los 24 millones de euros, afectando a usuarios de distintos países. El juzgado encargado del caso ya investiga a empresarios vinculados al proyecto y a varios futbolistas que participaron en campañas promocionales.
Especialistas advierten que este tipo de fraudes suele apoyarse en figuras públicas para generar legitimidad rápida y aprovechar el llamado FOMO —el miedo a quedarse fuera de una oportunidad de inversión—.
Expertos en seguridad financiera recomiendan desconfiar de proyectos que prometan rendimientos elevados sin explicar claramente su funcionamiento, así como verificar siempre si los activos realmente existen y cuentan con respaldo en blockchain.
El caso vuelve a demostrar que, en el mundo de las criptomonedas, la popularidad de un proyecto o la presencia de celebridades no garantiza seguridad… y que una inversión viral también puede terminar en una pérdida total.



