El empresario de criptomonedas Justin Sun, conocido por comprar la famosa obra del plátano pegado a la pared, ha presentado una demanda contra un proyecto cripto vinculado a la familia de Donald Trump, acusándolo de extorsión y prácticas ilegales.
La denuncia fue interpuesta en un tribunal federal en Estados Unidos contra la plataforma World Liberty Financial (WLFI), cofundada por los hijos de Trump. Según Sun, invirtió alrededor de 45 millones de dólares en el proyecto y recibió grandes cantidades de tokens como parte de su participación.

El conflicto surgió cuando la relación entre el empresario y la compañía se deterioró. De acuerdo con la demanda, la plataforma congeló sus activos digitales —valorados en cientos de millones de dólares— e incluso habría amenazado con destruirlos si no continuaba apoyando el proyecto.
Sun también acusa a la empresa de impedirle retirar o negociar sus criptomonedas, lo que considera una maniobra para presionarlo y obligarlo a respaldar nuevas iniciativas, incluyendo una stablecoin vinculada al proyecto.
Ante esta situación, el empresario solicita la liberación de sus fondos, una compensación económica por los daños y la prohibición de que la empresa pueda manipular o eliminar sus activos.
El caso ha generado gran atención no solo por las cifras involucradas, sino también por el perfil de los implicados, ya que combina figuras del mundo cripto, el arte contemporáneo y la política estadounidense.
Además, el conflicto pone sobre la mesa los riesgos que aún existen en el sector de las criptomonedas, especialmente en proyectos donde la regulación es limitada y las relaciones entre inversionistas y plataformas pueden volverse altamente conflictivas.



