Autoridades estadounidenses revelaron nuevos detalles sobre una presunta red de lavado de dinero vinculada al Cártel de Sinaloa, la cual habría utilizado desde pequeños negocios de comida hasta criptomonedas para mover millones de dólares provenientes del narcotráfico.
La investigación fue dada a conocer por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos y expone cómo operadores relacionados con “Los Chapitos” construyeron una estructura financiera compleja para ocultar recursos generados principalmente por el tráfico de fentanilo.
Según las autoridades, la organización utilizaba negocios aparentemente normales —incluyendo restaurantes y puestos de comida como locales de gorditas de chicharrón— para mezclar dinero ilícito con ingresos legítimos y posteriormente transferir recursos mediante operaciones financieras digitales.
Una parte importante del esquema incluía el uso de criptomonedas para mover dinero entre Estados Unidos y México. De acuerdo con las investigaciones, operadores financieros convertían efectivo generado por la venta de drogas en activos digitales para dificultar el rastreo de las transacciones.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) identificó a varios individuos y empresas relacionadas con la red, congelando activos y aplicando sanciones financieras dentro de territorio estadounidense.
Las autoridades estadounidenses señalaron que organizaciones criminales comenzaron a utilizar cada vez más herramientas digitales, wallets y plataformas blockchain para mover recursos ilícitos fuera del sistema bancario tradicional.
Expertos en inteligencia financiera explican que las criptomonedas permiten fragmentar operaciones, utilizar múltiples billeteras y realizar transferencias internacionales rápidas, complicando el seguimiento inmediato del dinero. Sin embargo, también destacan que las transacciones blockchain dejan rastros permanentes que pueden ser analizados por agencias especializadas.
El caso también evidencia cómo el crimen organizado combina métodos tradicionales con herramientas modernas. Mientras algunos recursos eran lavados mediante negocios físicos y efectivo, otra parte del dinero era canalizada mediante exchanges y operaciones digitales.
Durante los últimos años, agencias estadounidenses y mexicanas incrementaron investigaciones relacionadas con el uso de criptomonedas por parte del narcotráfico, especialmente debido al crecimiento del mercado de activos digitales y la facilidad para mover recursos entre fronteras.
Mientras tanto, autoridades continúan rastreando posibles vínculos financieros internacionales relacionados con la red y analizan nuevas operaciones vinculadas al lavado de dinero digital dentro de organizaciones criminales mexicanas.



