Las principales agencias reguladoras del sistema financiero estadounidense —la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC)— anunciaron el relanzamiento de un esfuerzo conjunto llamado “Proyecto Cripto” con el objetivo de diseñar un marco regulatorio más claro y coordinado para los activos digitales.
El anuncio se realizó tras una reunión en Washington D.C. el 29 de enero de 2026, donde los presidentes de ambas instituciones coincidieron en que la supervisión fragmentada del mercado cripto ya no es viable.
¿Qué busca este acuerdo?
Armonizar reglas entre agencias: El proyecto pretende reducir las discrepancias entre la SEC y la CFTC para evitar duplicidades en requisitos regulatorios que complican la operativa de empresas cripto.
Clasificación clara de activos digitales: Uno de los objetivos es establecer definiciones precisas sobre qué activos deben ser considerados valores o mercancías, ayudando así a las firmas a saber qué normas les aplican.
Mejorar la eficiencia para los participantes del mercado: Al unificar criterios, se busca que firmas y plataformas cripto no tengan que lidiar con múltiples marcos regulatorios para productos similares.
Preparar terreno para la legislación en el Congreso: Este esfuerzo colaborativo se alinea con iniciativas legislativas en trámite que aspiran a establecer un marco federal más sólido para los activos digitales.
En palabras de los líderes regulatorios
Paul Atkins, presidente de la SEC, destacó la importancia de trabajar de manera coordinada para implementar “reglas claras y efectivas” que faciliten mercados más seguros y comprensibles. Por su parte, Michael Selig, presidente de la CFTC, señaló que el enfoque tradicional fragmentado “ya no es sostenible” en un entorno donde tecnologías como la blockchain y las finanzas digitales cruzan fronteras institucionales.
Un paso hacia adelante para el ecosistema
Aunque este acuerdo no cambia por sí mismo la jurisdicción de cada agencia, sí crea una hoja de ruta común que podría facilitar la entrada de nuevas criptotecnologías y productos financieros al mercado estadounidense bajo un esquema legal más claro y coordinado.



