Un reciente análisis de la firma Circana revela una tendencia preocupante para la industria del hardware de videojuegos en Estados Unidos: en el año que concluyó en julio de 2025, solamente el 3 % de las compras de consolas fue hecho por jóvenes de 18 a 24 años, una marcada caída frente al 10 % registrado en el mismo periodo que finalizó en julio de 2022.
¿Por qué este desinterés por las consolas tradicionales?
Preferencias por movilidad y accesibilidad: La Generación Z se inclina cada vez más por dispositivos móviles. En Japón, por ejemplo, una encuesta entre jóvenes de 15 a 24 años mostró que el 94,7 % juega en smartphones, mientras que las consolas como la Switch ocupan un lejano segundo lugar (38,5 %) y PC aún menos (33,2 %).
Costo y conveniencia: Como señaló el exejecutivo de Microsoft Peter Moore, esta generación prefiere no invertir grandes sumas en hardware cuando pueden jugar cómodamente desde el smartphone o PC.
¿Significa esto el fin de las consolas?
No necesariamente. Aunque el interés general bajó, especialistas como Piscatella consideran que las consolas no desaparecerán, sino que evolucionarán hacia dispositivos más híbridos, integrando streaming, portabilidad y servicios multiplataforma.



