Reino Unido, uno de los mercados más relevantes para la industria del gaming, ha confirmado lo que muchos ya sospechaban: el formato físico está en caída libre y su impacto en las finanzas del sector es cada vez menor. De acuerdo con un análisis reciente de la Association for UK Interactive Entertainment (Ukie), los videojuegos en formato físico solo representaron el 4% de los ingresos totales en 2024, con una caída del 34% en comparación con 2023.
A pesar de que la industria ha duplicado su valor respecto a 2013, esta tendencia señala un cambio irreversible en los hábitos de consumo: lo digital es el nuevo estándar, y los discos y cartuchos se convierten en objetos de colección más que en productos de uso cotidiano.
📉 Primera caída en valor desde 2019
Aún más preocupante es que la valuación total del negocio del videojuego en Reino Unido cayó por primera vez desde 2019, situándose en $10,190 millones de dólares. Ukie atribuye esto, en parte, a la ausencia de grandes lanzamientos durante el año. Sin títulos “blockbuster” que impulsen las ventas de software, el mercado se estanca, especialmente en consolas como PlayStation 5 y Xbox Series X, cuyas versiones con lector de disco han reportado ventas pobres.
En contraste, la versión digital de la PS5 vivió su mejor año, consolidando la preferencia del usuario promedio por las descargas directas, servicios de suscripción y compras digitales.
📦 ¿El fin de una era?
El informe de Ukie refuerza una realidad cada vez más palpable: los videojuegos físicos están dejando de ser relevantes comercialmente. Si bien aún existen sectores del público que valoran el formato físico por su valor nostálgico o de colección, la industria ya puso la mirada en un futuro completamente digital.
Con menos tiendas especializadas, ediciones físicas limitadas y un ecosistema de consolas que promueve lo digital por defecto, el camino parece estar definido. La gran pregunta es si esta transición afectará a los jugadores que aún prefieren tener algo tangible en sus manos.



