El mundo de los videojuegos se despide de una de las mentes más importantes detrás de la saga Kingdom Come, ya que Daniel Vávra ha decidido abandonar su rol activo en el desarrollo de nuevos títulos. Sin embargo, su salida no marca el final de su relación con la franquicia, sino el inicio de una nueva etapa.
Daniel Vávra deja el desarrollo directo de videojuegos
Daniel Vávra, creador de Kingdom Come: Deliverance y figura clave en su secuela, dejará de ejercer como director creativo en Warhorse Studios y ya no participará en el desarrollo diario de futuros juegos del estudio.
Esta noticia sorprendió a muchos fans, especialmente considerando el éxito que ha tenido la franquicia dentro del género RPG medieval.
El motivo: llevar Kingdom Come al cine o la televisión
La razón detrás de su salida es ambiciosa. Vávra ahora se enfocará en la creación de una adaptación cinematográfica o televisiva basada en la saga Kingdom Come, un proyecto que busca expandir la franquicia más allá de los videojuegos.
El objetivo no es solo vender los derechos, sino crear una producción fiel a la visión original, con una historia sólida y un enfoque global que lleve la franquicia a nuevas audiencias.
Warhorse Studios seguirá desarrollando videojuegos
A pesar de la salida de Vávra del desarrollo activo, Warhorse Studios continuará creando nuevos juegos. El estudio ya anunció una reestructuración interna con nuevos directores creativos, quienes tomarán el liderazgo en futuros proyectos.
Además, Vávra seguirá vinculado a la franquicia en un rol más amplio, supervisando su expansión como una marca transmedia que podría incluir películas, series y otros contenidos.
Una nueva etapa para Kingdom Come
La salida de Daniel Vávra no representa el fin de Kingdom Come, sino el comienzo de su expansión a otros formatos. Mientras el estudio continúa desarrollando videojuegos, el creador original ahora buscará llevar su universo medieval a la pantalla grande o chica.
Este movimiento refleja una tendencia creciente en la industria, donde las franquicias de videojuegos buscan convertirse en universos multimedia completos, expandiendo su impacto más allá del gaming.



