La división de videojuegos de Amazon atraviesa uno de sus momentos más complicados tras el fracaso de New World, un proyecto que en su momento prometía competir con los grandes del género, pero que terminará cerrando sus servidores en 2027.
Este golpe ha encendido las alarmas dentro de la comunidad de Lost Ark, otro de los títulos importantes vinculados a la compañía, cuyo futuro ahora luce incierto.
Despidos que preocupan a la comunidad
En los últimos días, varios miembros clave del equipo de Lost Ark en Amazon han confirmado su salida como parte de una ola de despidos internos. Entre ellos destacan community managers y productores con años dentro de la empresa, lo que ha generado inquietud entre los jugadores.
Estos recortes forman parte de una reestructuración más amplia dentro de Amazon Games, lo que ha provocado dudas sobre el compromiso real de la compañía con sus proyectos actuales.
El fantasma de New World
El cierre de New World se ha convertido en el principal antecedente que alimenta el temor. Muchos jugadores consideran que si un proyecto tan ambicioso no logró sobrevivir, otros títulos podrían correr la misma suerte.
En comunidades como Reddit, la preocupación ha ido en aumento, con usuarios especulando que Lost Ark podría ser el siguiente en la lista si Amazon decide retirarse aún más del desarrollo de videojuegos.
¿Está realmente en peligro Lost Ark?
A pesar del panorama, existe un matiz importante: Lost Ark no es desarrollado directamente por Amazon, sino por el estudio coreano Smilegate. Amazon solo se encarga de su publicación y operación en Occidente.
Esto abre la posibilidad de que, en caso de que Amazon abandone el proyecto, otra compañía pueda asumir su distribución. Sin embargo, el contexto no es del todo favorable: el juego ha visto caer su base de jugadores y sus reseñas recientes en plataformas como Steam no han sido positivas.
Un futuro incierto para el gaming de Amazon
La situación refleja un problema mayor: la dificultad de Amazon para consolidarse en la industria del videojuego. Tras años de inversión, cancelaciones y resultados mixtos, la compañía parece replantear su estrategia.
Mientras tanto, la comunidad de Lost Ark se mantiene a la expectativa, en un escenario donde el futuro del juego dependerá tanto de decisiones corporativas como del interés de los jugadores.



