Esperar a la próxima generación es la mejor estrategia, y Microsoft al apostar por sus consolas actuales demuestra que está tomando el camino adecuado.
Tras meses de rumores, la PS5 Pro es una realidad con un precio elevado. Aunque las actualizaciones a mitad de generación tienen su lógica, especialmente con los largos ciclos de las consolas en comparación con otras tecnologías, la PS5 Pro resulta una propuesta difícil de vender, incluso para los fanáticos más fieles. En este sentido, Microsoft ha hecho bien al no seguir el mismo camino con una nueva versión de su consola.
La última vez que vimos consolas de gama media, con la PS4 Pro y la Xbox One X, los televisores 4K se volvían cada vez más comunes, haciendo de estas actualizaciones algo necesario. Además, la Xbox One tuvo un lanzamiento flojo en 2013, y la Xbox One X fue una oportunidad para cambiar la narrativa, lo cual se logró exitosamente. De hecho, la Xbox One X se consideró una mejor opción que la PS4 Pro, no solo por su salto significativo en comparación con la versión básica, sino porque fue más potente que la oferta de Sony. Ese cambio mejoró la segunda mitad de la generación anterior para los fanáticos de Xbox.
Sin embargo, en 2024, la situación es diferente. La inflación ha aumentado en los últimos años, manteniendo los precios de las consolas prácticamente igual que en su lanzamiento. La Xbox Series X y la PS5 tienen precios similares a los de su debut, e incluso los accesorios, como el mando DualSense, han subido de precio desde su lanzamiento. En este contexto, Sony ha decidido lanzar la PS5 Pro, pero su precio de 800 euros la convierte en una actualización costosa que muchos ven innecesaria, especialmente cuando la generación actual parece apenas comenzar.
En cambio, Microsoft confía en que la Xbox Series X|S todavía tiene mucho por ofrecer, una postura que tiene sentido. Aunque la tecnología como PSSR, el escalado por IA de Sony, promete mucho para el futuro, sigue siendo algo más asociado con la próxima generación de consolas. Los primeros análisis sobre la PS5 Pro son positivos, pero no parece haber una razón clara para gastar 800 euros cuando las Series X y S aún tienen un gran potencial por explotar.
Este 2023 fue el primer año en que tanto Microsoft como Sony dejaron de lanzar títulos para sus consolas de generación anterior, lo que indica que ahora los desarrolladores pueden centrarse completamente en aprovechar el hardware de la generación actual. La decisión de Xbox de no lanzar una nueva consola en esta mitad de ciclo permite que los estudios se enfoquen en optimizar y sacar provecho de las Series X|S, lo que hace innecesaria una actualización costosa.
Phil Spencer, líder de Xbox, también cree que este es el camino correcto. La elección de no sacar una consola de media generación no solo refuerza la confianza en su hardware actual, sino que también permite que el ecosistema de Xbox se mantenga enfocado en el futuro, esperando el momento adecuado para hacer el salto hacia la próxima generación. Mientras tanto, los fanáticos de Xbox pueden ahorrar sus 800 euros y disfrutar de lo que Series X|S tiene para ofrecer.



