Un estudio de la firma de análisis Newzoo revela que la suscripción Xbox Game Pass fomenta el interés en nuevos videojuegos, aunque no logra impulsar significativamente las ventas de títulos triple AAA —como sí ocurre en PlayStation—. (La Vanguardia via Europa Press)
Emmanuel Rosier, director de inteligencia de mercado de Newzoo, explicó en el podcast Game Wise que, sorprendentemente, los jugadores de Xbox no dedican más tiempo ni juegan más títulos que los de PlayStation. Lo que sí logró el servicio es facilitar el descubrimiento de juegos gracias a su amplísimo catálogo: “Simplemente descargas uno nuevo y lo pruebas hasta que encuentras el que te atrapa”, señaló.
En cambio, Rosier destacó que la biblioteca de Game Pass parece estar desplazando las ventas de juegos triple A. Citó un ejemplo como Call of Duty, donde se observó una menor compra de copias físicas entre jugadores de Xbox en comparación con otras plataformas más tradicionales.
Otro factor clave es la transformación del mercado hacia precios más elevados. En este contexto, Game Pass ofrece acceso a una amplia variedad de títulos —nuevos y clásicos— a un costo mensual mucho más bajo que los típicos USD 80 de lanzamiento, democratizando así el acceso a videojuegos.



