Senadores de Wisconsin presentaron el Proyecto de Ley del Senado 386, idéntico al Proyecto de la Asamblea 384, con el fin de regular estrictamente los cajeros automáticos y quioscos de criptomonedas ante el creciente número de fraudes denunciados.
Principales medidas propuestas:
Los operadores deberán contar con una licencia para transmisión de dinero y aplicar protocolos estrictos de conozca a su cliente (KYC), recogiendo nombre, fecha de nacimiento, dirección, correo electrónico y fotografía del usuario.
Se limita el monto diario de transacciones a 1 000 dólares por usuario.
Se implementa un tope de comisión: máximo entre 5 USD o el 3 % del monto, lo que resulte más elevado.
Los cajeros deberán exhibir de manera visible una advertencia de fraude (“Fraud Alert”) al usuario.
En caso de fraude confirmado, los operadores deberán reembolsar al usuario en un plazo máximo de 30 días.
Estas acciones responden al aumento de fraudes: en 2024 el monto reportado por víctimas ascendió a casi 247 millones de dólares, de acuerdo con la red gubernamental FinCEN.
Reacción de autoridades y actores locales
La senadora Kelda Roys, impulsora del proyecto, señaló la urgencia de actuar frente a los riesgos que representan estos cajeros poco regulados.
El oficial Scott Goldberg alertó que en su condado ha detectado pérdidas de entre 2 000 y 60 000 dólares por víctima, y lamentó que las fuerzas policiales estén limitadas en sus acciones de contención.
Por su parte, Dileep Kumar (Digital South Trust) consideró que la regulación reforzará la confianza pública en el ecosistema cripto, aunque reconoció que pueda limitar transacciones de alto valor.
Contexto internacional y tendencia regulatoria
La medida se enmarca en una tendencia global:
Nueva Zelanda prohibió los cajeros cripto por su uso en lavado de dinero.
En Reino Unido, se ha incautado equipo por operaciones ilegales.
En EE.UU., municipios como Grosse Pointe Farms (Michigan) han adoptado regulaciones preventivas incluso sin tener cajeros activos.



