La división de videojuegos de Warner Bros. está atravesando una etapa crítica luego de reportar pérdidas significativas en 2024. En mayo, la compañía sufrió una pérdida de 200 millones de dólares debido al fracaso de “Escuadrón Suicida: Matar a la Liga de la Justicia”. Posteriormente, títulos como “Harry Potter: Quidditch Champions” y “MultiVersus” contribuyeron a una pérdida adicional de 100 millones de dólares.
Estas dificultades llevaron a la renuncia de David Haddad, quien lideraba la división de videojuegos. El CEO de Warner Bros., David Zaslav, reconoció en noviembre que el desempeño en este sector estaba “sustancialmente por debajo de su potencial”.
A pesar de contar con franquicias populares como Batman, El Señor de los Anillos y Juego de Tronos, la empresa no ha logrado competir eficazmente con líderes de la industria como Take-Two Interactive y Electronic Arts. Con más de 2,000 empleados en diversas filiales globales, Warner Bros. Games enfrenta el desafío de revitalizar su cartera de juegos.
Actualmente, la compañía tiene pocos lanzamientos programados, destacando una versión renovada de “Hogwarts Legacy”, un título de Lego y algunos juegos para dispositivos móviles. La situación subraya la necesidad de una estrategia sólida para recuperar terreno en el competitivo mercado de los videojuegos.



