El inicio de una saga histórica
Cuando se habla de videojuegos icónicos, Warcraft siempre aparece en la conversación. Blizzard creó una franquicia que definió el género de la estrategia en tiempo real y marcó un antes y un después en la industria. Las tres primeras entregas de la saga son pilares históricos, cada una perfeccionando la fórmula y añadiendo innovaciones que las consolidaron como clásicos.
Con las remasterizaciones, los fans pueden disfrutar de los gráficos originales o los renovados, siendo los cambios especialmente notables en el primer Warcraft, ahora con un estilo más caricaturesco que captura la esencia del original con tecnología moderna.
Mejoras gráficas, sonoras y jugables
Además de una banda sonora remasterizada que eleva la experiencia épica del juego, las mejoras jugables destacan con el aumento en la capacidad de unidades controlables. En el primer Warcraft, se pasa de manejar cuatro unidades a nueve, mientras que en Warcraft II se amplía a doce. Estas modificaciones transforman la dinámica de los mapas, ahora mucho más activos y tácticos.
Warcraft III: Reforged y su redención
La tercera entrega, Warcraft III: Reforged, tuvo un lanzamiento inicial complicado en 2020, lleno de errores y críticas. Sin embargo, Blizzard no desistió y lanzó la versión 2.0, que incorpora gráficos híbridos entre lo clásico y lo renovado, nuevos retratos, mejoras multijugador y opciones de personalización que buscan acercarse a las expectativas originales.
Un pack imprescindible para los fans
Warcraft Remastered Battle Chest reúne las tres entregas que definieron una generación. Desde los inicios medievales de la saga hasta la evolución hacia elementos RPG que sentaron las bases del género MOBA, este pack es un viaje por la historia de los videojuegos, ideal tanto para los veteranos como para quienes quieran descubrir cómo comenzó la leyenda.



