El cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, aseguró que el proyecto ha alcanzado un avance técnico que permite equilibrar las tres propiedades fundamentales del llamado “trilema blockchain”: descentralización, seguridad y escalabilidad, un desafío que se consideraba difícil de lograr simultáneamente en redes de criptomonedas.
¿Qué es el trilema?
El trilema de las blockchains —concepto que Buterin mismo planteó en 2017— sostiene que una red descentralizada normalmente solo puede optimizar dos de tres pilares al mismo tiempo:
Descentralización: muchos participantes validan transacciones.
Seguridad: la red resiste ataques y mantiene la integridad.
Escalabilidad: puede procesar un gran volumen de transacciones rápidamente.
Históricamente, redes como Bitcoin priorizan descentralización y seguridad, sacrificando la escalabilidad, mientras otras optan por velocidad a costa de centralización o seguridad.
¿Cómo lo estaría logrando Ethereum?
Buterin explicó que dos avances tecnológicos recientes son clave para este equilibrio:
🔹 PeerDAS (Peer Data Availability Sampling)
Introducido con la actualización Fusaka de diciembre de 2025, este sistema permite a los nodos verificar la disponibilidad de datos sin tener que descargar bloques completos, lo que reduce los requisitos de hardware y aumenta la capacidad de procesamiento de la red sin sacrificar descentralización.
🔹 ZK-EVMs (Zero-Knowledge Ethereum Virtual Machines)
Las pruebas de conocimiento cero en la máquina virtual de Ethereum están siendo integradas gradualmente y permiten validar transacciones con seguridad criptográfica avanzada sin exponer datos sensibles. Estas ZK-EVMs mejoran tanto la escalabilidad como la seguridad al tiempo que mantienen compatibilidad con el sistema existente.
Según Buterin, PeerDAS ya está activo en la mainnet y las ZK-EVMs están listas desde el punto de vista de rendimiento, aunque requieren más trabajo de seguridad antes de su despliegue completo.
¿Qué viene ahora?
Buterin proyecta que entre 2026 y 2030 estos avances se consolidarán y permitirán:
Incrementos sustanciales en el “gas limit” (capacidad de procesamiento).
Integración más profunda de ZK-EVMs como método principal de validación.
Mejora continua de la capacidad de la red sin sacrificar la seguridad ni la descentralización.



