Un artículo reciente en Infobae destaca cómo los videojuegos de ejercicio físico (conocidos como exergames) podrían servir como herramientas útiles para combatir el deterioro cognitivo, combinando el estímulo físico con el mental en una experiencia lúdica y accesible.
¿Qué son los exergames?
Los exergames integran actividad física y tareas cognitivas en un entorno de juego, lo que los hace atractivos como medio de ejercicio y estimulación mental. Juegos como Ring Fit Adventure para Nintendo Switch ejemplifican este formato, ya que requiere realizar movimientos físicos reales mientras se desarrolla la mecánica del juego.
Evidencia científica al respecto
Una revisión Cochrane —que incluyó 11 ensayos clínicos con 536 participantes con deterioro cognitivo leve o demencia— concluyó que, aunque los exergames podrían mejorar la memoria y el aprendizaje, la calidad de la evidencia aún es baja, y no se observaron mejoras claras en movilidad, equilibrio o actividades cotidianas.
Estudios antiguos, como uno realizado por la Universidad de Salamanca, hallaron resultados prometedores: un videojuego logró retrasar los síntomas del deterioro cognitivo con más efectividad que ejercicios tradicionales de lápiz y papel.
En un entorno más lúdico, iniciativas intergeneracionales en Madrid demostraron que jugar videojuegos, incluso con niños, puede mejorar la memoria, coordinación y estimulación emocional en adultos mayores.
¿Qué dice la ciencia general sobre ejercicio y cognición?
El ejercicio físico regular es una herramienta clave para prevenir el deterioro cognitivo. Mejora la plasticidad cerebral, reduce el estrés oxidativo e inflamatorio, y aumenta el volumen del hipocampo. Estudios estiman que realizar actividad vigorosa al menos 3 veces por semana durante 30 minutos podría reducir entre un 30 % y un 50 % el riesgo de deterioro cognitivo.



