A los 24 años, Kingsley Advani tomó una decisión radical: vendió todas sus pertenencias —desde muebles y ropa hasta dispositivos electrónicos— para destinar ese capital a la compra de criptomonedas. En menos de un año, logró acumular una fortuna millonaria gracias a una estrategia bien informada y metódica.
Claves de su estrategia
Puso fin a su empleo en una firma tecnológica y destinó el capital obtenido a comprar Bitcoin y otras criptos mientras estaban lejos de sus picos históricos.
Dedicó horas diarias a investigar en foros, analizar proyectos y detectar tendencias, basando sus decisiones en datos más que en la suerte.
De inversor a mentores y emprendedor
Con parte de las ganancias, comenzó a invertir en startups tecnológicas, apoyando nuevas propuestas disruptivas y asesorando a emprendedores.
Su experiencia lo catapultó como referente en el mundo cripto: ahora da charlas en conferencias globales y asesora a fondos interesados en tecnologías Web3.
Su visión y proyección
Kingsley mantiene su fe en las criptomonedas y la tecnología blockchain como impulsores de un sistema financiero descentralizado. Cree que esta tendencia apenas comienza y que representa una oportunidad para redefinir el futuro económico.



