Los últimos informes indican que Valve ha elegido la arquitectura gráfica AMD RDNA 4 para su próxima consola de sobremesa Steam. Este movimiento no es una sorpresa, ya que permite mantener la compatibilidad y optimización en SteamOS y Linux, evitando los problemas que implicaría un cambio a NVIDIA.
Un nuevo intento en las consolas de sobremesa
Valve ya había incursionado en este mercado con las Steam Machines, que no lograron el impacto esperado. Sin embargo, la evolución de SteamOS ahora permite que una consola de sobremesa basada en su sistema sea una opción mucho más viable, ofreciendo acceso a todo el catálogo de juegos de PC en Steam con un diseño optimizado para la sala de estar.
¿Más potente que la PlayStation 5 Pro?
La elección de RDNA 4 coloca a esta nueva consola por encima de la PS5 Pro y la Xbox Series X en términos de potencia bruta. Esta información proviene de registros de soporte en Linux, donde se han detectado referencias a controladores gráficos basados en esta arquitectura. Se espera que AMD lance sus primeras tarjetas RDNA 4 en marzo, con modelos como la Radeon RX 9070 XT.
El rumor sobre esta consola surgió en diciembre, y se esperaba su anuncio en el CES 2025 de Las Vegas, el mismo evento donde hace 10 años se presentaron las Steam Machines. Sin embargo, la ausencia de AMD en el evento con sus nuevas GPU podría haber retrasado también los planes de Valve.
¿Un accesorio para la Steam Deck 2?
Otra posibilidad es que esta consola no sea un producto independiente, sino un complemento para una futura Steam Deck 2. Valve podría estar desarrollando una GPU externa que aumente la potencia de su portátil cuando se conecte a una base, algo similar al dock de la Nintendo Switch, pero con una mejora de rendimiento mucho más significativa.
Un nuevo competidor en el mercado de consolas
La llegada de Valve al segmento de consolas de sobremesa podría cambiar las reglas del juego. Actualmente, la evolución de la PS5 y la Xbox Series X ha sido modesta, con mejoras en tiempos de carga gracias a los SSD, pero sin un salto significativo en calidad gráfica. Además, la mayoría de los títulos siguen dependiendo de técnicas de reescalado para alcanzar resoluciones 4K y 60 FPS.
A diferencia de sus competidores, la nueva consola de Valve podría ofrecer una gran ventaja: no requeriría suscripciones para jugar en línea. Si logra un precio competitivo y mantiene el acceso al catálogo de Steam sin restricciones, podría convertirse en una alternativa real para los jugadores que buscan potencia y libertad sin atarse a un ecosistema cerrado.
La gran pregunta es: ¿será lo suficientemente atractiva para competir con las consolas tradicionales?



