Valve continúa consolidando su presencia en el mercado de las consolas portátiles al anunciar un nuevo sistema de clasificación de compatibilidad de juegos para dispositivos que utilizan SteamOS, más allá de su propia Steam Deck.
Desde su lanzamiento en 2022, la Steam Deck marcó un antes y un después en este segmento, ofreciendo una opción potente y asequible frente a otras alternativas basadas en hardware de PC. Aunque no era la más potente, su precio competitivo y la integración con SteamOS la convirtieron en la favorita de muchos usuarios.
Sin embargo, la dinámica del mercado ha cambiado. Fabricantes como ASUS y Lenovo han lanzado sus propias consolas portátiles, superando a la Steam Deck en rendimiento. Frente a esta competencia, Valve sorprendió a la industria al liberar SteamOS, permitiendo su instalación en otros dispositivos, lo que diluyó la exclusividad de su ecosistema.
Ahora, Valve ha dado un paso más al implementar un nuevo sistema de clasificación de compatibilidad, que permitirá a los usuarios verificar cómo se comportan los juegos en otras consolas portátiles con SteamOS. Esta medida introduce dos pestañas de compatibilidad: una específica para la Steam Deck y otra para dispositivos de terceros.
El objetivo es claro: ofrecer mayor transparencia sobre el rendimiento de los juegos en diferentes equipos, facilitando la decisión de compra para los usuarios que buscan alternativas a la Steam Deck pero desean seguir utilizando SteamOS.
Actualmente, la Lenovo Legion Go S es la única consola, además de la Steam Deck, que cuenta con soporte oficial para SteamOS. No obstante, se espera que otras marcas se sumen próximamente a esta tendencia.
SteamOS, junto con Proton, ha sido clave en demostrar el potencial de Linux en el gaming, logrando incluso mejor rendimiento que Windows 11 en ciertos escenarios. Esta estrategia de apertura busca fortalecer la presencia de SteamOS en un mercado en constante expansión.



