El 7 de agosto de 2025, el presidente Donald Trump firmó un decreto que permite que los fondos de retiro 401(k) estadounidenses puedan incluir inversiones en capital de riesgo, bienes raíces, criptomonedas y otros activos alternativos fuera del esquema tradicional de acciones, bonos y efectivo.
La orden presidencial instruye a la Secretaria del Trabajo a coordinarse con el Departamento del Tesoro, la SEC (Comisión de Bolsa y Valores) y otras agencias federales para evaluar si se requieren cambios normativos simultáneos que permitan esta apertura.
Esto abre una gran oportunidad para gestores como Blackstone y Apollo Global Management, dándoles acceso al mercado de fondos de jubilación de hasta 12 billones de dólares. De hecho, BlackRock ya planea lanzar el próximo año un fondo de retiro que incluya fondos de capital de riesgo y crédito privado.
Los defensores de esta medida argumentan que los ahorradores más jóvenes podrán beneficiarse de mayores rendimientos si optan por inversiones más arriesgadas, en tanto sus portafolios se vuelvan más conservadores al acercarse a la jubilación.



