La nueva serie de *Fallout* se sitúa en el año 2296, lo que la coloca cronológicamente después de todos los eventos principales de la saga de videojuegos existente hasta la fecha de su anuncio. Esto significa que la serie explora un período aún no cubierto detalladamente en los juegos, brindando una oportunidad única para expandir el universo de *Fallout* con nuevas historias, personajes y tal vez incluso ubicaciones.
Dado que se sitúa después de *Fallout 4*, el juego más reciente en términos de línea temporal (2287), los fans pueden esperar ver cómo ha evolucionado el mundo post-apocalíptico casi una década después de los eventos de ese juego. Esto también les da a los creadores de la serie cierta libertad creativa para introducir nuevos elementos y narrativas sin alterar directamente la trama de los juegos existentes.
Para los aficionados de la serie y para aquellos nuevos en el universo de *Fallout*, esta ubicación temporal ofrece una perspectiva fresca sobre el mundo devastado por la guerra nuclear, manteniendo al mismo tiempo la atmósfera y los temas centrales que han hecho de *Fallout* una franquicia tan querida y exitosa. La serie, por lo tanto, tiene el potencial de ser tanto un punto de entrada para nuevos seguidores como una expansión intrigante para los veteranos de la saga.




