La edición de este año del Tokyo Game Show (TGS) se inaugura como la más grande e internacional hasta ahora. Participan 1,136 empresas de 47 países y regiones en el evento celebrado en Chiba, Japón.
Un elemento central de esta edición es el fuerte enfoque en los juegos independientes, los llamados indies. Se ha lanzado la iniciativa Selected Indie 80, que reúne 80 títulos creados por equipos pequeños, promovida por gigantes como Sony y Nintendo.
También destaca la presencia de la distribuidora Annapurna Interactive, que presenta tres nuevos juegos: D-topia, People of Note y Demi and the Fractured Dream.
En cuanto a la participación internacional, más de la mitad de los expositores (615) provienen del extranjero, lo que subraya cómo Japón abre cada vez más su industria de videojuegos al mundo.
Aunque los indies recibieron una atención especial, los títulos de grandes desarrolladoras siguen siendo un gran atractivo. Empresas como Capcom, Square Enix y Konami presentan demos de sus próximos juegos, y algunos de los títulos más esperados incluyen Resident Evil Requiem, Silent Hill f, Nioh 3 y Onimusha: Way of the Sword.
El TGS sirve también como espacio de expansión y networking: desarrolladores pequeños buscan publishers, se establecen alianzas, y los estudios ven oportunidades de financiación. Así lo comenta Francisco Bravo, director ejecutivo del estudio chileno Brewmasters Games.
En resumen, esta edición del Tokyo Game Show refuerza su liderazgo como vitrina global del entretenimiento interactivo, combinando la expectación por grandes producciones con un renovado impulso hacia la innovación independiente.



