La controversia en torno a Sweet Baby Inc. ha vuelto a surgir luego de que su directora ejecutiva, Kim Belair, asegurara que quienes rechazan las tendencias “woke” en los videojuegos, en realidad están luchando contra el progreso creativo y narrativo del medio.
Durante los últimos años, la industria del gaming ha debatido intensamente sobre la inclusión, la diversidad y su papel dentro de las historias. Aunque varias compañías han apostado por estos enfoques, muchas también han enfrentado duras críticas por parte de la comunidad gamer, acusadas de imponer “agendas” o sacrificar la calidad narrativa. Entre ellas, Sweet Baby Inc. ha sido una de las más señaladas.
En una reciente entrevista, Belair defendió el trabajo de su empresa en proyectos como Marvel’s Spider-Man 2 y Alan Wake 2, donde tuvieron participación directa en la narrativa. “Las personas que creen que están combatiendo lo ‘wokeness’ en los juegos en realidad están combatiendo el progreso”, declaró la CEO.
Belair sostuvo que la misión de Sweet Baby Inc. nunca fue imponer ideologías, sino fomentar historias más inclusivas y modernas. Afirmó que la reacción negativa de algunos jugadores proviene más de prejuicios que de fallas en el diseño narrativo. No obstante, críticos aseguran que la compañía ha sobrepasado su rol de asesora, influyendo excesivamente en las decisiones creativas de los estudios con los que colabora.
Actualmente, muchos desarrolladores parecen buscar un equilibrio. La industria sigue apostando por la representación y la diversidad, pero con un enfoque más orgánico que prioriza la autenticidad y el desarrollo narrativo. Aun así, las declaraciones de Belair han vuelto a encender un debate que parecía haber quedado atrás.



