Stefan Thomas, programador suizo reconocido por su contribución al ecosistema Ripple, enfrenta el riesgo de perder permanentemente una fortuna en 7,002 bitcoins, actualmente valorada en más de 827 millones de dólares. El motivo: ha olvidado la contraseña de la unidad USB IronKey S200 donde se almacena su cartera, y ya ha agotado ocho de los diez intentos permitidos antes de que el dispositivo se bloquee definitivamente.
Este episodio ha atraído la atención mundial como una historia que evidencia los riesgos intrínsecos de la custodia privada de criptoactivos:
Stefano Thomas se convierte en símbolo de advertencia sobre la importancia de la gestión segura de contraseñas y respaldos.
Se estima que alrededor del 20 % de todo el Bitcoin en circulación, valorado en cientos de miles de millones de dólares, está permanentemente perdido o inaccesible debido a errores similares.
La situación de Stefan Thomas no solo impacta por el monto involucrado, sino por el mensaje que transmite: en el universo cripto, el mayor riesgo no siempre es técnico o legal, sino humano. Aquellos que gestionan activos digitales deben adoptar prácticas rigurosas de seguridad y respaldo, ya que la línea entre el acceso y la pérdida total puede ser solo una contraseña olvidada o un intento fallido más.



