Square Enix, una de las compañías líderes en la industria de los videojuegos, reconocida por franquicias como Kingdom Hearts y Dragon Quest, está implementando un cambio significativo en su estrategia de lanzamientos. Tradicionalmente, títulos emblemáticos como Final Fantasy se ofrecían primero en consolas Sony bajo exclusividad temporal. Sin embargo, un reciente documento estratégico revela que Square Enix ahora optará por lanzamientos simultáneos en múltiples plataformas, incluyendo Nintendo, Xbox y PC.

Este nuevo enfoque busca “reforzar los puntos de contacto con los clientes” y adaptar la estrategia de “cantidad a calidad” en sus lanzamientos. “El Grupo perseguirá agresivamente una estrategia multiplataforma para nuestras principales franquicias y títulos AAA, incluidos los títulos de catálogo. Esto permitirá que más clientes disfruten de nuestros juegos desde el principio”, menciona el documento.

Por ejemplo, Final Fantasy 16, lanzado el 22 de junio de 2023 exclusivamente para PlayStation 5, y su versión de PC prevista para 2024, podrían ser los últimos en seguir este modelo de exclusividad. Los futuros títulos, incluyendo posibles nuevas entradas y remakes, podrían lanzarse simultáneamente en todas las plataformas disponibles, incluyendo la potencial Nintendo Switch 2.

Square Enix también recalca su intención de enfocarse en el desarrollo interno para maximizar la creatividad y la calidad de sus juegos. “Buscaremos un equilibrio entre un enfoque orientado al producto que refleje al máximo la imaginación de nuestros empleados y un enfoque orientado al mercado que incorpore voces de los clientes y datos para informar nuestros esfuerzos de desarrollo”, explican.

Aunque queda por ver si las grandes producciones de Square Enix podrán adaptarse a las especificaciones técnicas de dispositivos como los de Nintendo, este cambio estratégico marca un punto de inflexión en cómo la compañía pretende acercar sus juegos más populares a una audiencia más amplia. Esto sigue a la recepción mixta de Forspoken, uno de sus juegos más ambiciosos, que no cumplió con las expectativas en términos de críticas y desempeño en el mercado.