En un panorama dominado por videojuegos como servicio y campañas interminables, Warhammer 40.000: Space Marine 2 llega como un soplo de aire fresco. Con mecánicas de acción directa y sin complicaciones, este juego revive la esencia de los títulos de hace más de una década, ofreciendo una experiencia más contenida y accesible, en comparación con los gigantes actuales.
A lo largo de los últimos años, he visto cómo mi entusiasmo por los videojuegos disminuía. No porque hayan empeorado, sino porque la falta de tiempo y las campañas excesivamente largas me alejaron de disfrutar plenamente de ellos. Juegos recientes como Red Dead Redemption 2 y Cyberpunk 2077 me encantan, pero su extensión hace que solo los pueda jugar en vacaciones. Además, la evolución del multijugador hacia skins y pases de temporada ha despersonalizado el género.
Space Marine 2 rompe con esta tendencia. Se siente como un juego de acción de los 2000, con una campaña de 10 horas, mecánicas sencillas y hordas de enemigos. Perfecto para desconectar después del trabajo sin la presión de dominar un complejo sistema de habilidades. Es un regreso a lo básico, a esas partidas rápidas que solíamos disfrutar, y aunque no es un título AAA de gran envergadura, su estilo directo y su estética lo hacen destacar en un mercado saturado de juegos eternos.
Ojalá más juegos como este, con campañas cortas, bien diseñadas y enfocadas en la diversión, sin la necesidad de seguir la tendencia de “juego como servicio”.



