La edición más reciente de PS5 Slim (modelo CFI-2116) recibió un cambio silencioso en su interior —ajustando su chasis— para homologar ciertos componentes al diseño de la PlayStation 5 Pro, con el fin de corregir uno de los principales problemas térmicos y estructurales que afectaban a las versiones anteriores.
¿Qué cambia exactamente?
El nuevo chasis incluye un sistema de refrigeración revisado, similar al de PS5 Pro, lo que promete mejor disipación de calor y estabilidad térmica.
Según reportes, este ajuste también resuelve fallos graves que algunos usuarios señalaban como “fugas térmicas” o sobrecalentamientos prolongados.
Además, el chasis rediseñado mantiene la potencia y prestaciones actuales de la consola, lo que sugiere que el cambio está enfocado exclusivamente en mejorar la confiabilidad y longevidad del hardware.
¿Qué significa para los jugadores?
Si planeas comprar una PS5 Slim nueva, esta revisión puede traducirse en menos calor, menos ruido, y más durabilidad, especialmente si juegas sesiones largas o títulos exigentes.
Para quien ya tenga un PS5 Slim anterior, aunque no tendrá el nuevo chasis, la noticia funciona como indicativo de que Sony sigue ajustando detalles para optimizar sus consolas.
A nivel de mercado, este tipo de cambios silenciosos reafirma la constante evolución del hardware de consolas, enfocándose no sólo en potencia, sino en eficiencia y confiabilidad.



