La compañía Sony enfrenta una demanda colectiva millonaria en el Reino Unido por presuntamente monopolizar la venta de videojuegos digitales a través de la PlayStation Store, la tienda oficial de sus consolas PlayStation 5 y otros sistemas PlayStation.
Según la demanda, Sony obliga a que todos los juegos y contenidos digitales para PlayStation se vendan exclusivamente dentro de su propia tienda, lo que impediría la competencia de otras plataformas digitales. Los abogados del caso argumentan que esta práctica le permite a la empresa controlar los precios y obtener ganancias excesivas en el mercado digital.
Una demanda de miles de millones
El caso, que se discute en el Competition Appeal Tribunal de Londres, busca alrededor de 1.97 mil millones de libras (unos 2.7 mil millones de dólares) en compensaciones para aproximadamente 12 millones de jugadores del Reino Unido que compraron juegos digitales entre 2016 y 2026.
Los demandantes aseguran que los jugadores pudieron haber pagado hasta un 20% más por versiones digitales que por copias físicas de los mismos juegos, debido a la falta de competencia en la distribución digital dentro del ecosistema de PlayStation.
La defensa de Sony
Sony ha rechazado las acusaciones y sostiene que su modelo de distribución es estándar en la industria. La empresa argumenta que ha invertido años y miles de millones de dólares en construir su plataforma y que permitir tiendas externas podría generar riesgos de seguridad y privacidad para los usuarios.
Un caso que podría cambiar el mercado digital
Si la demanda prospera, el caso podría tener consecuencias importantes para la industria del gaming, ya que pondría en debate cómo funcionan las tiendas digitales cerradas en consolas, un modelo que también utilizan otras compañías como Microsoft con Xbox Store y Nintendo con la Nintendo eShop.
Incluso existe la posibilidad de que los jugadores afectados reciban compensaciones económicas si el tribunal determina que Sony violó las leyes de competencia.



