El lanzamiento de Kingdom Come: Deliverance II ha reavivado un debate que lleva años en la mesa: ¿pueden los videojuegos considerarse las nuevas novelas de nuestra era? Este título, aclamado por la crítica, se distingue por su narrativa profunda y detallada, lo que ha llevado a muchos a cuestionar el lugar de los videojuegos dentro del panorama literario y cultural actual.
Para Daniel Vávra, director narrativo de Kingdom Come: Deliverance II, los videojuegos representan el medio artístico definitivo, ya que integran múltiples formas de arte en una experiencia interactiva única. A diferencia de la lectura o la visualización pasiva, el videojuego permite al jugador vivir la historia en primera persona, combinando escritura, actuación, artes visuales y diseño sonoro.
Sin embargo, Lawrence Schick, novelista y director narrativo de Baldur’s Gate 3—título galardonado como Mejor Juego del Año en 2023—, tiene una visión diferente. Según él, la gran novela del siglo XXI seguirá siendo una novela, pero los videojuegos narrativos pueden ocupar un lugar de igual importancia en la cultura. En su opinión, más que reemplazar a la literatura, los videojuegos están consolidándose como una forma de contar historias con el mismo peso artístico.
Jakub Szamalek, responsable de la narrativa en Cyberpunk 2077 y The Witcher 3, resalta otra gran diferencia: mientras que los libros y las películas siguen una estructura lineal, los videojuegos ofrecen la posibilidad de elección, múltiples finales y libertad para explorar la historia. Esta interactividad convierte al jugador en un participante activo e incluso en un cocreador del relato, lo que plantea tanto desafíos como nuevas oportunidades para la narrativa.
En definitiva, los videojuegos no están sustituyendo a las novelas, pero sí han emergido como una forma narrativa compleja y relevante. A través de experiencias inmersivas e interactivas, están ampliando las fronteras de la narración tradicional y definiendo su propio espacio dentro del arte y la cultura contemporánea.



