Seamus Blackley, creador de la Xbox original, considera que Microsoft debería dejar de enfocarse en la potencia de sus consolas y centrarse más en el contenido.
Mientras Sony y Microsoft trabajan en la próxima generación de hardware, con la sucesora de la PS5 y una nueva Xbox en camino, Blackley cree que la carrera por la consola “más potente” ha perdido sentido.
En una entrevista para el VideoGamer Podcast, Blackley explicó que este argumento funcionó en los primeros años de Xbox, cuando los gráficos estaban en plena evolución. “En aquel entonces, la potencia nos ayudó a posicionarnos contra las consolas japonesas. Pero hoy, el hardware ha llegado a un límite donde la diferencia ya no es tan impactante”, comentó.
Incluso con Xbox Series X, Microsoft ha seguido promoviendo la potencia como su gran ventaja. Sin embargo, Blackley sostiene que el futuro de las consolas no está en el hardware, sino en el contenido. “Los gráficos ya no sorprenden como antes. La clave está en ofrecer juegos y experiencias que realmente enganchen a los jugadores”, afirmó.
Para él, la Nintendo Switch es el mejor ejemplo de esto: con hardware de 2013, ha sido un éxito rotundo gracias a su catálogo de juegos. “Me he pasado Breath of the Wild tres o cuatro veces y sigo llevándolo en mis viajes. Lo mismo con Skyrim en Switch, puedo jugar horas sin aburrirme”, agregó.
Su opinión coincide con la de Shawn Layden, exejecutivo de PlayStation, quien también cree que la guerra entre consolas ha cambiado. Mientras Xbox y PlayStation buscan el “mayor salto generacional”, Blackley insiste en que la verdadera revolución vendrá de los juegos, no de la potencia bruta.



