La aprobación pública de Donald Trump ha caído —según el ponderado de encuestas de RealClearPolitics— del 50.5 % al 42.6 %, mientras que su aprobación neta se ubica en –19 %, la más baja registrada desde que asumió su segundo mandato.
Pero no sólo su popularidad se ha visto afectada: los activos vinculados a su marca también han sufrido fuertes pérdidas.
Caída en inversiones asociadas
Las acciones de Trump Media & Technology Group (empresa vinculada al expresidente) han caído alrededor de un 75 %.
Las criptomonedas “meme” con su nombre —o vinculadas a su familia— han caído dramáticamente: una bajó hasta un 86 %, otra hasta un 99 % desde su pico.
Incluso el token familiar World Liberty Financial (WLFI) ha perdido alrededor de un 40 % desde su lanzamiento.
¿Por qué sucede esto?
Las expectativas de que Trump impulsaría a las criptomonedas y de que sus políticas favorecerían a sus negocios generaron una ola especulativa. Pero, hasta ahora, esos resultados no se han materializado.
El descontento social por su gestión —económica, migratoria y de promesas incumplidas— ha reducido la confianza en su marca, y por extensión, en sus activos.
La reciente caída general del mercado cripto, con un descenso global de activos vinculados a cripto, también ha contribuido al desplome.
Qué representa este colapso
Para inversores y especuladores que apostaron al “efecto Trump”, esto representa una señal clara: ubicar finanzas personales en activos de alto riesgo vinculados a personalidades políticas o a “modas cripto” puede ser muy volátil y peligroso.
Además —más allá del impacto económico— el caso evidencia cómo las expectativas políticas pueden impulsar burbujas especulativas, pero también cómo su decepción puede arrastrar todo el castillo de naipes.



