Samsung Electronics será la encargada de fabricar el chip principal de la próxima consola de Nintendo, la esperada Switch 2, lo cual podría representar una ventaja estratégica significativa para la compañía japonesa frente a otras plataformas de videojuegos.
Según un informe de Bloomberg, Samsung ha sido elegida como el principal proveedor del procesador, fabricado con tecnología de 8 nanómetros y diseñado por Nvidia. Esta decisión no solo le permitirá a Nintendo aumentar la producción de consolas, sino también facilitar el camino hacia una versión mejorada con pantalla OLED, como ya ocurrió con el modelo actual.
El cambio marca un giro importante en la estrategia de producción de Nintendo. Anteriormente, la compañía dependía de un fabricante taiwanés, pero ahora, al alinear su colaboración con Samsung —cuyo proceso de fabricación es compatible con los chips de Nvidia—, podrá reducir cuellos de botella y mejorar la capacidad de respuesta ante la demanda.
De hecho, se espera que Nintendo logre vender más de 20 millones de unidades de Switch 2 para marzo de 2026, y que durante su primer año fiscal se alcancen los 15 millones de unidades, cifra similar a la que logró el modelo original en 2017.
Samsung también estaría presionando para que los futuros modelos de la consola incluyan paneles OLED, en línea con su experiencia en pantallas y con el éxito del modelo OLED de la primera Switch. Esta estrategia recuerda los pasos de Sony, que recientemente lanzó una versión mejorada de la PS5, la PS5 Pro.
Aunque Nintendo ha advertido que podría haber escasez en el lanzamiento de la Switch 2, Doug Bowser, presidente de Nintendo of America, se mostró optimista y aseguró que esperan poder satisfacer la demanda en Estados Unidos.
Con este nuevo enfoque tecnológico y de manufactura, Nintendo busca no solo repetir, sino superar el éxito de su consola más reciente.



