Se ha revelado un alarmante esquema en el que agencias rusas, como el FSB y GRU, emplean a adolescentes para actividades de espionaje y sabotaje, financiadas mediante pagos en Bitcoin. Los reclutamientos se realizan a través de Telegram, donde se ofrecen transferencias automáticas de criptomonedas a jóvenes vulnerables, a menudo bajo la apariencia de videjuegos o bolos fáciles de completar.
Según el servicio de inteligencia ucraniano (SBU), han sido arrestadas más de 700 personas desde la primavera de 2024, de las cuales cerca del 25 % eran menores de 18 años. Estas personas, engañadas con promesas de dinero entre 100 y 1 000 USD en stablecoins como USDT, han sido utilizadas para llevar a cabo misiones como fotografiar bases militares, incendiar instalaciones o colocar dispositivos explosivos, en ocasiones sin saber la verdadera naturaleza de sus acciones.
Un caso destacado es el de un adolescente canadiense que recibió aproximadamente 500 USD en Bitcoin tras ser contactado por un operativo del FSB via Telegram. El dinero llegó a un monedero vinculado a una red criminal rusa que acumula alrededor de 600 millones USD en activos.



