El líder creativo detrás de proyectos importantes como The Witcher 4 y Cyberpunk 2 compartió su visión crítica sobre el uso de inteligencia artificial (IA) en el desarrollo de videojuegos, defendiendo la importancia del talento humano en un medio que está experimentando rápidos cambios tecnológicos.
Una postura cauta frente a la IA
Aunque reconoce el potencial de la IA como herramienta, el directivo expresó dudas sobre su integración indiscriminada en los procesos creativos y de producción, y afirmó que no puede imaginar que progresos tecnológicos justifiquen reducir la plantilla de desarrolladores y artistas:
“La IA puede ser útil, pero no debería sustituir ni devaluar el trabajo creativo humano”.
Desde su perspectiva, la esencia del desarrollo de videojuegos —especialmente en títulos narrativos y de mundo abierto como The Witcher o Cyberpunk— requiere sensibilidad, juicio artístico y toma de decisiones que la IA simplemente no puede reproducir por sí sola.
El valor del trabajo humano
Para el ejecutivo, herramientas como la IA deberán utilizarse como apoyo, complementando pero no reemplazando el talento humano en áreas clave como:
Diseño artístico y narrativo
Dirección de personajes
Ambientación y guion
Toma de decisiones creativas complejas
Su argumento central es que estas tareas —a menudo subjetivas y profundamente humanas— no pueden ser automatizadas sin perder identidad, coherencia emocional o intención artística.
La IA como herramienta, no como reemplazo
Si bien el avance tecnológico impulsa una transformación inevitable en la industria —con IA, aprendizaje automático y generación automática de activos—, este líder del sector insiste en que no ve plausible usar esos avances como pretexto para despedir talento o recortar equipos creativos.
Esta postura se suma a un debate más amplio entre desarrolladores y estudios sobre cómo equilibrar el uso de IA con el mantenimiento del empleo creativo, sin que la adopción tecnológica déñe la calidad artística o la vitalidad de los equipos.



