Desde el 26 de abril, las autoridades británicas podrán confiscar criptomonedas asociadas a actividades criminales directamente en billeteras controladas por el Estado, y permitirán a las víctimas reclamar estos fondos. La Agencia Nacional contra el Crimen (NCA) y la policía del Reino Unido han sido facultadas para “incautar, congelar y destruir” criptomonedas usadas en el crimen, sin necesidad de detener a los sospechosos previamente.
Un reciente comunicado del Ministerio del Interior del Reino Unido reveló que también podrán aprehenderse objetos como contraseñas y memorias USB que faciliten las investigaciones. Las nuevas regulaciones también permitirán a la policía eliminar criptoactivos que consideren nocivos para el público sin reintroducirlos en el mercado.
Esta normativa, que se integra a las leyes vigentes a partir del 26 de abril, también facilita la transferencia de criptomonedas ilícitas a billeteras gubernamentales y establece un mecanismo para que las víctimas puedan recuperar fondos robados.
El Secretario de Estado de Interior, James Cleverly, destacó la importancia de evitar que los criminales se beneficien de sus actividades ilícitas. Cleverly mencionó que la financiación de grupos terroristas como Daesh a través de criptomonedas justifica la expansión de estos poderes policiales.
La legislación es resultado de una ley contra la delincuencia aprobada por el Parlamento británico en 2023, diseñada para agilizar la incautación de criptoactivos. Se pone especial atención en las criptomonedas de privacidad, que, a diferencia de las como Bitcoin que usan registros públicos y ofrecen pseudoanonimato, proporcionan un anonimato mucho mayor.
Aunque las direcciones de las billeteras son anónimas, estas pueden ser rastreadas y asociadas a individuos a través de procedimientos de identificación del cliente (KYC). El anuncio también reconoce el uso de criptomonedas y tokens no fungibles por parte de narcotraficantes y defraudadores, destacando que la nueva normativa busca prevenir el mal uso de las criptomonedas manteniendo su potencial para fomentar el crecimiento económico legítimo.
En un contexto más amplio, esta acción se enmarca dentro de un esfuerzo global, no solo del Reino Unido, contra la privacidad en el uso de criptomonedas. El 24 de abril, por ejemplo, autoridades estadounidenses arrestaron a los fundadores de Samourai Wallet, un mezclador de Bitcoin, acusándolos de conspiración para lavar dinero.




