Hace algunos años, reunirnos con amigos para jugar en la misma pantalla era una tradición inigualable: desde los intensos duelos en Dragon Ball Z: Budokai Tenkaichi 3 hasta el caos cooperativo de Little Big Planet. Pero la industria cambió. Con la llegada del multijugador online y los juegos como servicio, los desarrolladores priorizaron experiencias conectadas a Internet, dejando atrás el multijugador local.
¿El fin de lo social?
Aunque estos cambios han conectado a los jugadores globalmente, también han aislado lo que antes era compartir el sofá. Los juegos se convirtieron en servicios, cargados de pases de batalla, cosméticos y micropagos. Sin embargo, no todo está perdido.
Nintendo: la resistencia al cambio
Nintendo sigue siendo el campeón del multijugador local. Con títulos como Mario Kart 8 Deluxe, Super Smash Bros. y la simplicidad de los Joy-Con, han demostrado que no necesitas gráficos avanzados para ofrecer experiencias sociales memorables.
La esperanza: títulos cooperativos modernos
A pesar de las tendencias dominantes, estudios como Hazelight y Ghost Town Games están reviviendo el espíritu del cooperativo local:
It Takes Two: GOTY 2021, un éxito cooperativo a pantalla partida que vendió 20 millones de copias.
Overcooked: Un caos culinario perfecto para parejas y amigos.
Próximos lanzamientos como Split Fiction y Stage Fright prometen seguir este camino.
La importancia de los juegos sociales
Aunque los juegos online tienen su lugar, todavía hay un público que busca experiencias compartidas, sin distracciones de pases o skins. Queremos juegos que nos reúnan, como los de antes, porque al final, los videojuegos están para divertirnos juntos.
Esta llamada a los orígenes no solo es nostálgica, sino un recordatorio de que siempre habrá espacio para los juegos que nos hagan volver al sofá con amigos. ¿Tú también extrañas esas tardes épicas frente a una sola pantalla?



