El presidente de Rusia, Vladímir Putin, instó este miércoles a implementar medidas legislativas para controlar el minado de criptodivisas, argumentando que su alto consumo energético podría causar fallas en el suministro eléctrico del sector civil y la industria rusa, además de frenar proyectos de inversión.
“Hay que tomar decisiones correctas y oportunas, incluyendo sistémicas, a nivel de leyes federales”, afirmó Putin en una reunión con el Gobierno ruso dedicada a las divisas digitales y las criptomonedas. Explicó que aunque “las criptodivisas no son unidades monetarias en el sentido habitual, son utilizadas cada vez más frecuentemente a nivel mundial como medio de pago en las transacciones internacionales”.
Putin subrayó que “la producción, o minado de estas divisas, puede llevarse a cabo prácticamente en cualquier punto del planeta, pero requiere una gran cantidad de energía eléctrica”. Según el Ministerio de Energía, el gasto energético del minado asciende anualmente a “16.000 millones de kilovatios hora, casi el 1,5 % del consumo total de energía eléctrica en el país”. Además, advirtió que esta cifra continúa creciendo.
El auge de las criptomonedas en Rusia se debe a “los relativamente bajos precios de la electricidad en nuestro país, la movilidad del equipamiento para el minado de criptomonedas, entre otros”, indicó Putin. Sin embargo, alertó que “el crecimiento incontrolado del consumo de electricidad para la producción de criptodivisas puede ocasionar un déficit en la capacidad de producción eléctrica de algunas regiones”, citando problemas en Irkutsk y Buriatia.
Putin expresó su preocupación por las posibles graves consecuencias para las empresas del sistema de servicios públicos de algunas regiones si las granjas de minado ocupan las capacidades energéticas disponibles, afectando a nuevas empresas, barrios residenciales y entidades sociales que podrían enfrentar fallos en el abastecimiento eléctrico, frenando futuros proyectos de inversión.
En contraste, Putin destacó el desarrollo del rublo digital, una iniciativa promovida y testada por el Banco Central de Rusia, y llamó a avanzar hacia su utilización más amplia en la economía, las actividades administrativas y la esfera de las finanzas. Se refirió al proyecto piloto lanzado en agosto del año pasado, en el que participaron 12 bancos, 600 personas físicas y 22 empresas de comercio y servicios de 11 ciudades rusas. Hasta el 1 de julio se habían efectuado más de 27.000 transferencias y más de 7.000 pagos de mercancías y servicios, demostrando la “capacidad de trabajo y funcionalidad” de la plataforma del rublo digital.
Finalmente, Putin instó al Gobierno a estudiar detalladamente este tema y valorar una utilización más amplia del rublo digital.



