La llegada de las consolas de próxima generación —como la esperada PlayStation 6 de Sony y la próxima familia de Xbox de Microsoft— podría no ocurrir tan pronto como se anticipaba, debido a los altos costos y escasez de uno de los componentes más importantes del hardware.
¿Qué componente está causando el problema?
El artículo señala que el aumento de precio y la limitada disponibilidad de chips de memoria de alta gama —específicamente DRAM y memoria integrada avanzada— están afectando la estrategia de producción de las empresas fabricantes de consolas. Este tipo de memoria es crucial para garantizar:
Velocidades de procesamiento más altas.
Capacidad de manejo de gráficos complejos y cargas de datos intensivas.
Experiencias de juego más fluidas y mayor rendimiento general.
Efectos en la industria de consolas
Debido a la fuerte competencia global por estos chips, impulsada en parte por industrias como centros de datos, aplicaciones de inteligencia artificial y servidores empresariales, los fabricantes de consolas estarían revisando sus planes de producción, lo que podría implicar:
Posponer fechas de lanzamiento originalmente planeadas para PS6 y la siguiente generación de Xbox.
Ajustar especificaciones o diseños internos para optimizar el uso de componentes disponibles.
Negociar con proveedores para asegurar suministro y reducir costos sin sacrificar rendimiento.
Por qué sucede esto
La industria global de semiconductores ha vivido un periodo de alta demanda de memoria avanzada (DRAM, HBM, LPDDR), la cual no solo es esencial para consolas de videojuegos, sino también para:
Servidores en la nube y centros de datos.
Dispositivos de inteligencia artificial y aprendizaje automático.
Smartphones y PCs de alto rendimiento.
Este aumento de demanda, junto con limitaciones en la capacidad de producción global para chips avanzados, ha presionado los precios al alza, lo que obliga a compañías como Sony y Microsoft a replantear sus cadenas de suministro y estrategias de lanzamiento.
¿Cuándo podrían llegar?
Aunque no existe una fecha oficial de lanzamiento para PS6 o la próxima Xbox, esta situación apunta a que ambos dispositivos podrían retrasarse más allá de lo previsto inicialmente, posiblemente empujando sus estrenos hacia finales de 2026 o incluso 2027 si no se resuelve el desbalance de componentes.



