La próxima generación de consolas podría ser mucho más cara de lo esperado. Según distintos análisis y filtraciones, el precio de la futura PlayStation 6 podría alcanzar los 799 dólares o incluso más, impulsado principalmente por el aumento en el costo de componentes clave como la memoria DRAM.
El problema: la memoria y la IA
El principal motivo de este encarecimiento es la crisis global de chips, especialmente la memoria RAM. La creciente demanda de hardware para inteligencia artificial está absorbiendo gran parte del suministro, elevando los precios y dificultando la producción de dispositivos como consolas.
Esto no solo afecta al precio final, sino también al calendario de lanzamiento. De hecho, algunas previsiones apuntan a que Sony podría retrasar la PS6 hasta 2028 o 2029 si los costes siguen siendo demasiado altos.
Una tendencia que ya se nota
La subida de precios no es solo una predicción: ya está ocurriendo. Consolas actuales como la PS5 han aumentado su precio varias veces durante su ciclo de vida, algo poco habitual en la industria.
Además, modelos más avanzados como la PS5 Pro se acercan peligrosamente a los 1.000 dólares, lo que marca un precedente preocupante para la siguiente generación.
¿Consolas de lujo?
Algunos analistas consideran que esta tendencia podría convertir el gaming en consola en un producto cada vez más exclusivo. De hecho, se habla de que la próxima generación podría arrancar con precios hasta un 50 % más altos que los actuales, e incluso llegar a cifras cercanas a los 1.000 dólares.
El dilema para Sony
Sony se enfrenta a una decisión complicada:
Mantener un precio “accesible” sacrificando margen
O apostar por un hardware más potente pero más caro
El resultado final dependerá del mercado, la competencia y la evolución de los costes de fabricación.



