Sony anticipa el golpe económico con un aumento del 10% en el precio de su consola digital
Aunque los nuevos aranceles impulsados por Estados Unidos aún no entran en vigor, Sony ha decidido adelantarse a las consecuencias económicas y ha subido el precio de la PlayStation 5 en Europa y Reino Unido, particularmente en su versión digital, que ahora cuesta 499,99 euros, un aumento de 50 euros respecto al precio anterior.
¿Por qué esta subida?
Según declaraciones en el blog oficial de PlayStation, la compañía justifica el incremento con dos factores clave:
La elevada inflación global, y
Las fluctuaciones en los tipos de cambio.
Sin embargo, analistas como los de Bloomberg consideran “probable” que una subida similar se dé próximamente en Estados Unidos, como parte de una estrategia de mitigación ante el posible encarecimiento por tarifas.
El lector baja, pero el combo sube
Aunque la consola digital sube de precio, el lector de discos externo baja: pasa de 119,99€ a 79,99€, una reducción que suaviza parcialmente el golpe. Aun así, el conjunto de PS5 Digital + lector externo ahora suma 579,98€, 10 euros más que antes.
La edición estándar con unidad Blu-ray integrada mantiene su precio en 549,99€, y la PS5 Pro tampoco presenta cambios, permaneciendo en 799,99€.
No es la primera vez
Esta no es la primera subida que sufre la consola. En agosto de 2022, la PS5 digital ya había pasado de 399,99€ a 449,99€, y la versión estándar de 499,99€ a 549,99€. En ese momento, Sony también citó causas similares: inflación y tendencias monetarias adversas.
Xbox aprovecha la brecha
El nuevo precio coloca a PS5 en una posición menos competitiva frente a Xbox Series S, que mantiene precios mucho más accesibles (entre 249 y 299 euros). Incluso la versión de 1TB con lector de Xbox sigue siendo más barata que PS5: se vende en 349€.
¿Crisis económica o estrategia comercial?
Además del impacto económico global, algunos especialistas creen que Sony podría estar redirigiendo la demanda hacia su consola premium: la PS5 Pro. Con precios más cercanos entre modelos, la versión más cara se vuelve una opción más atractiva. Si esta es una jugada estratégica más allá de las tarifas, Sony estaría buscando reforzar su gama alta en medio de un entorno económico volátil.



