Hideaki Nishino, uno de los altos ejecutivos de PlayStation, ha dejado claro que Sony sigue comprometida con el ciclo generacional de 10 años para la PS5, y que la PS5 Pro, que se lanzará el 7 de noviembre de 2024, no es una consola de nueva generación, sino una versión mejorada de la PS5. En una entrevista reciente con Variety, Nishino explicó que el objetivo es ofrecer a los usuarios más comprometidos una opción de mayor potencia gráfica sin romper con el ciclo actual de la PS5.
Nishino señaló que Sony está planeando con anticipación y que la PS5 Pro está diseñada con la idea de extender el ciclo generacional a una década, algo que ya se vio con el éxito de la PS4 y PS4 Pro. Además, destacó que la PS5 Pro hará lo mismo que la PS5, pero con mejoras visuales para quienes las necesiten. Esto lo dijo en referencia a la decisión de Sony de dar a los consumidores opciones dentro de la misma generación, sin forzar una actualización a una consola completamente nueva.
Aunque la PS5 Pro ofrece mejoras de rendimiento, como gráficos y potencia, Nishino dejó en claro que sigue siendo parte de la familia PS5, no una nueva generación. De hecho, comparó este enfoque con el lanzamiento de la PS4 Pro en 2016, que convivió con la PS4 hasta la llegada de la PS5.
Con esta estrategia, Sony busca que los usuarios elijan si quieren más poder visual, sin dejar atrás a quienes ya poseen una PS5. A pesar de no haber hablado sobre un posible lanzamiento de la PS6, Nishino reafirmó que el compromiso de Sony es continuar con el ciclo generacional de 10 años y que la PS5 Pro no representa una ruptura con este plan, sino una forma de maximizar la vida útil del hardware actual.
El lanzamiento de la PS5 Pro se espera que refuerce la oferta de PlayStation en esta generación, atrayendo tanto a nuevos usuarios como a los jugadores más dedicados que buscan sacar el máximo provecho de la tecnología disponible. Ahora solo queda ver si Sony puede cumplir con su ambicioso plan de una década para la PS5 y PS5 Pro.



