El precio de Ripple (XRP) ha mostrado debilidad técnica en diciembre de 2025, consolidando pérdidas mientras enfrenta vientos en contra en el mercado más amplio de criptomonedas, incluso con señales de interés institucional y actividad de grandes inversores (ballenas) que podrían influir en su evolución.
Presión bajista y niveles clave
A principios de semana, **XRP se mantuvo ligeramente por encima de los 1.90 dólares, un soporte técnico a corto plazo, pero muestra señales bajistas en los indicadores clave del mercado. Si pierde ese soporte decisivo a cierre diario, los analistas advierten que el precio podría extender su corrección hacia mínimos recientes (cerca de 1.82 USD) o incluso acercarse a zonas de demanda históricas alrededor de 1.61 USD.
La estructura técnica actual está siendo dominada por medias móviles descendentes y un impulso bajista persistente, lo que confirma el control de los vendedores sobre el precio en el corto plazo.
Interés institucional y ballenas: señales mixtas
A pesar de este panorama negativo, hay factores que no son completamente bajistas:
Los ETFs de XRP al contado han continuado registrando entradas de capital, con más de 1 000 millones de dólares en activos netos, lo que indica un interés institucional constante en productos de inversión basados en XRP.
Las ballenas (grandes tenedores de XRP) han aumentado gradualmente su participación en el suministro total de la criptomoneda, sugiriendo que algunos grandes inversores están acumulando posiciones incluso mientras el precio fluctúa.
Estos datos muestran un contraste entre el sentimiento bajista técnico y una participación institucional y de grandes inversores que podría favorecer un eventual rebote o consolidación conforme se desarrollen tendencias más amplias en el mercado.
¿Qué esperar a corto plazo?
Analistas señalan que para que XRP revierta su tendencia negativa se necesita:
Recuperar y sostener niveles por encima de 2.00 USD a corto plazo, lo cual podría atraer más volumen y recuperar confianza.
Un aumento sostenido del interés minorista y del Open Interest (OI), que históricamente ha estado bajo y refleja menor participación de traders minoristas.
Si estos factores se consolidan, la criptomoneda podría encontrar un piso más firme o incluso retomar tendencias alcistas más amplias, aunque por ahora el dominio técnico sigue siendo de los bajistas.



