Recientemente, se ha observado que varias consolas Xbox One han comenzado a presentar fallos, impidiendo a los usuarios acceder a juegos, incluso aquellos con copias físicas. Este problema se ha relacionado con la necesidad de actualizaciones de software, exacerbado por un reciente apagón global de servidores que dejó a muchos jugadores sin poder jugar debido a la falta de actualizaciones.
En foros especializados, se ha reportado que las consolas Xbox One originales, conocidas como modelos “VCR” o “decodificadores”, están experimentando problemas significativos debido a la falta de actualizaciones de firmware necesarias para el funcionamiento del sistema. Este problema también afecta a las consolas reacondicionadas vendidas en tiendas oficiales y en el mercado secundario. Sin la actualización, los usuarios no pueden acceder a títulos multijugador e incluso a juegos de un solo jugador.
Cabe destacar que este problema no afecta a las consolas Xbox One S, lanzadas en 2016. Parece que las consolas con versiones de firmware más antiguas, específicamente con parches de 2017 y 2018, no pueden actualizarse a la versión de 2024, lo que las deja prácticamente obsoletas. Sin la capacidad de actualizarse, estos dispositivos no pueden ejecutar juegos, ya que requieren la última versión del software para funcionar correctamente.
A pesar de estos problemas, muchos usuarios con modelos antiguos de Xbox One han podido actualizar sus consolas sin problemas. Esto sugiere que las unidades que han sido usadas regularmente pueden haber recibido una actualización clave en 2019, que les permite seguir recibiendo parches de software. Algunos medios han pedido asistencia a Digital Foundry para probar estas actualizaciones en consolas antiguas, obteniendo resultados positivos en aquellos dispositivos que han sido usados continuamente.



