La razón detrás de esta elección de color es más legal y significativa de lo que muchos jugadores podrían pensar. Resulta que el uso del emblema de la cruz roja sobre un fondo blanco está protegido y regulado por la Convención de Ginebra, cuyo objetivo es garantizar que este símbolo sea reconocido universalmente como un signo de ayuda y protección en situaciones de conflicto armado, sin ser explotado para otros fines.
Un caso notable que ilustra esta situación es el de los desarrolladores de Prison Architect, quienes fueron contactados por la Cruz Roja Británica debido a que habían utilizado el símbolo de la cruz roja en su videojuego, violando así las normativas internacionales establecidas para proteger el emblema. Este incidente destaca la importancia de respetar el significado y el uso del símbolo de la cruz roja, preservando su valor como un signo de neutralidad y asistencia humanitaria en tiempos de guerra.
En respuesta a estas restricciones legales y para evitar malentendidos o el posible deterioro del valor simbólico de la cruz roja, la industria de los videojuegos ha optado por adaptar sus diseños. Ahora, es común ver botiquines y elementos de curación en videojuegos representados con cruces de otros colores, como verde o blanco, o incluso optar por elementos totalmente diferentes, como jeringas o pociones.
Estos cambios reflejan un esfuerzo por parte de los creadores de videojuegos para respetar las normativas internacionales y encontrar maneras creativas de señalar elementos de salud y curación dentro de sus mundos virtuales, manteniendo al mismo tiempo la claridad y el reconocimiento inmediato por parte de los jugadores.



