A pesar del creciente interés mundial en los ETF de criptomonedas, los reguladores japoneses se muestran reacios a aprobar este tipo de productos financieros. Mientras países como Estados Unidos y Hong Kong han dado luz verde a fondos cotizados en bolsa (ETF) basados en Bitcoin y Ether, Japón sigue tomando un enfoque más cauteloso. La Agencia de Servicios Financieros (FSA) y el Ministerio de Finanzas japonés mantienen su preocupación por la volatilidad y los riesgos asociados a las criptomonedas.
Obstáculos fiscales y regulatorios
Uno de los principales obstáculos para la adopción de ETF de criptomonedas en Japón es su política fiscal. Actualmente, las ganancias derivadas de las inversiones en criptoactivos se gravan con tasas impositivas de hasta el 55%, mientras que los ETF tradicionales están sujetos a una tasa más baja, del 20% sobre las plusvalías. Esta disparidad ha sido un punto clave de discusión, y el Partido Democrático para el Pueblo, liderado por Yuichiro Tamaki, ha propuesto una tributación del 20% para los criptoactivos, en un esfuerzo por fomentar la adopción de Web3 en Japón.
El contexto global
Mientras tanto, en los mercados internacionales, la tendencia hacia la incorporación de criptomonedas en finanzas tradicionales continúa creciendo. En Estados Unidos, la SEC aprobó ETF de Bitcoin al contado en enero de 2024, seguidos por ETF de Ether en julio. Hong Kong también ha dado pasos similares, aprobando ambos tipos de productos en abril. Recientemente, el 22 de octubre, el fondo iShares Bitcoin Trust de BlackRock recibió una inyección de USD 329 millones de inversores, demostrando el creciente interés en los productos basados en criptomonedas.
Japón y el futuro de las criptomonedas
Aunque Japón sigue siendo cauteloso, empresas como Metaplanet han mantenido su apuesta por Bitcoin, acumulando 640 BTC con un valor cercano a los USD 40.5 millones. Conocida como “la MicroStrategy de Asia”, Metaplanet ha seguido adquiriendo criptoactivos de manera agresiva, a pesar de los desafíos regulatorios y fiscales que persisten en el país.
El futuro de la adopción de criptomonedas en Japón dependerá en gran medida de si el gobierno decide relajar sus políticas fiscales y regulatorias. Mientras tanto, el sector sigue mostrando interés, aunque con cautela.



