Netflix ha conquistado el streaming de series y películas, pero ahora quiere subir de nivel en los videojuegos. Aunque su incursión en la industria no ha sido revolucionaria hasta ahora, con inversiones millonarias y un cambio de enfoque, la compañía podría convertirse en un competidor serio en el sector.
El salto de Netflix a los videojuegos
Desde noviembre de 2021, Netflix ha apostado fuerte por los videojuegos, adquiriendo estudios, desarrollando títulos propios y ofreciendo una creciente biblioteca de juegos móviles para sus suscriptores. Se estima que la empresa ha invertido más de 2 mil millones de dólares en esta área, con más de 140 juegos disponibles en su catálogo, sin anuncios ni microtransacciones.
Sin embargo, a pesar de los grandes esfuerzos, el impacto ha sido limitado. Según datos de Apptopia, la cartera de juegos de Netflix ha registrado 192 millones de descargas, pero con solo 1,1 millones de usuarios activos diarios, una cifra pequeña comparada con otros gigantes del gaming móvil.
Un nuevo rumbo: juegos en la TV y experiencias interactivas
Bajo la dirección de Alain Tascan, nuevo líder de Netflix Games, la compañía ha replanteado su estrategia. En lugar de competir directamente con los gigantes del sector, se enfocará en integrar los videojuegos dentro de su ecosistema de streaming, priorizando juegos en televisores inteligentes donde los usuarios podrán jugar usando sus teléfonos como control.
Además, Netflix busca potenciar los juegos casuales y familiares, transformando las noches de juegos en casa y ampliando su catálogo infantil. También apuesta por experiencias interactivas basadas en sus series más populares, como ya hizo con El Juego del Calamar y Too Hot to Handle.
¿El “Netflix de los videojuegos” o un nuevo modelo?
El giro de Netflix marca una diferencia con los servicios de juegos en la nube como Google Stadia (cerrado en 2023), Apple Arcade y Xbox Game Pass. En lugar de competir con juegos AAA como Fortnite o Call of Duty: Warzone, la compañía parece estar apostando por una integración natural entre el entretenimiento interactivo y su plataforma de streaming.
A pesar de esto, Netflix aún no ha logrado crear un juego que realmente atrape a las masas. Squid Game: Unleashed, uno de sus títulos más populares, tuvo 13 millones de descargas en enero, pero cayó a 100,000 en marzo, demostrando que la retención de jugadores sigue siendo un reto.
¿El futuro del gaming está en Netflix?
Netflix sabe que el gaming es un negocio de 180 mil millones de dólares, superando ampliamente al cine y la televisión. Su apuesta es clara: evolucionar de un servicio de streaming pasivo a una experiencia más interactiva. Sin embargo, aún está por verse si este nuevo enfoque logrará posicionarlo como un actor clave en la industria.



