Sony ha sido demandada en Países Bajos por presuntamente inflar los precios de los videojuegos en PlayStation Store. La acción legal fue presentada por la Fundación Massaschade & Consument, una organización de defensa del consumidor, que acusa a la compañía de abuso de mercado.
La demanda contra PlayStation Store
De acuerdo con la denuncia, los juegos en PS Store pueden costar hasta 47% más que sus versiones físicas, lo que representaría un sobreprecio injustificado para los jugadores. Además, se señala que el dominio de PS4 y PS5 en el mercado ha permitido a Sony controlar los precios sin competencia directa, beneficiándose de una comisión del 30% por cada venta en su tienda digital.
Los demandantes buscan que Sony permita la venta de juegos digitales de PlayStation en otras plataformas, lo que abriría el mercado a la competencia y potencialmente reduciría los precios para los consumidores.
¿Cómo afecta esto a los jugadores?
Según datos del IFT, 48% de los jugadores en México prefieren PlayStation, mientras que 51% de estos son mujeres. Por otro lado, una encuesta de Capterra revela que 95% de los compradores han identificado un aumento en los precios de los juegos digitales.
Este tipo de prácticas puede generar desconfianza entre los consumidores, quienes podrían optar por alternativas en la competencia o incluso expresar su descontento en redes sociales.
Casos similares en la industria
Sony no es la única empresa en el ojo del huracán por sus estrategias de precios. Un caso similar ocurrió con Tesla, que ha recibido críticas por sus constantes cambios en los costos de sus autos eléctricos, generando incertidumbre en el mercado.
La transparencia en la fijación de precios es clave para mantener la confianza del consumidor, y esta demanda podría marcar un precedente importante para la industria de los videojuegos digitales.



