Sony parece estar preparando el terreno para no quedarse atrás en la carrera por el mercado de consolas portátiles, especialmente tras el exitoso lanzamiento de Switch 2 y la reciente alianza de Microsoft con ASUS para entrar en este segmento.
Según reportes del insider Moore’s Law is Dead, Sony estaría desplegando de manera discreta un nuevo modo de “baja energía” para la PS5 y PS5 Pro. Este modo podría ser un indicio de un proyecto portátil compatible con la plataforma, capaz de ejecutar juegos de PS5 de forma nativa.
La última vez que Sony implementó un nuevo perfil energético, conocido como “Trinity”, fue antes del anuncio de la PS5 Pro. Esto alimenta las especulaciones de que este nuevo modo está relacionado con el desarrollo de una versión portátil.
De acuerdo con documentos filtrados dirigidos a desarrolladores, el modo de bajo consumo incluiría las siguientes limitaciones:
Uso de CPU limitado a 8 hilos
Reducción del procesamiento de audio 3D al 75%
Disminución de la velocidad de la memoria GDDR6 a la mitad
Reducción de las frecuencias de CPU y GPU entre 10 y 20%
GPU operando a la frecuencia mínima necesaria para la compatibilidad
Limitación a 36 unidades de cómputo
Sin soporte para PlayStation Spectral Super Resolution (PSSR) ni para realidad virtual
A pesar de estas restricciones, se estima que el rendimiento general de los juegos se mantendría en torno al 90%. Para una consola portátil, donde la resolución suele ser menor, este nivel de rendimiento sería suficiente para disfrutar la mayoría de los títulos sin sacrificar demasiado la experiencia.
Actualmente, la compatibilidad con este modo no es obligatoria para los desarrolladores, pero podría volverse un requisito en el futuro, lo que indica que Sony busca ir preparando a su comunidad para esta posible nueva modalidad.
Aunque por ahora todo son especulaciones, las señales apuntan a que Sony no dejará pasar la oportunidad de incursionar en el mercado híbrido y portátil, sumándose a la tendencia que parece dominar la industria del videojuego.



